cuenca

quitapenas

 04:08:24 |  Miércoles 8 de Febrero de 2012 Seguinos en: Facebook Youtube

Opinion

Un gobierno de puertas entornadas

Por María Mercedes Vázquez

11.08.2010

Este es un gobierno de puertas entornadas. No existe la apertura del slogan. Prueba de ello es lo que se está haciendo con la prensa, después que en 2009, en plena campaña electoral, se valieran de complicidades judiciales para socavar la gestión del primo Arturo como la más escandalosa a la hora de pagar publicidad oficial. Cierto es que el ingeniero ayudó, rodeándose de lacras que lo aislaron y expusieron, pero de ahí a confundir al periodismo con la oposición hay un largo trecho.

Incluso se llegó al límite de perseguir judicialmente a los periodistas que pensaban distinto del entonces candidato Ricardo Colombi. Cualquiera que tuviera una pauta oficial era un delincuente. Y ahora, que ha comenzado a pasar lo mismo pero sólo con un puñado de “elegidos”, se pretende mirar para otro lado. ¿Dónde está el fiscal Robineau ahora que se compran radios y se gerencian diarios con el dinero del erario? ¿Acaso la justicia se levantó un poco la venda y reconoce a ciertos intocables? ¿Quién es más corrupto? ¿El que da publicidad oficial por medio de un contrato público o quien usa dinero negro para que la prensa le diga lo que quiere oír?

Señor del Gobierno de puertas entornadas: María Mercedes Vázquez celebró contratos públicos con el Estado de la Provincia de Corrientes para difundir actos de Gobierno, no para ensalzar la figura de determinado gobernador. Y los celebró por mucho menos dinero de lo que en forma falaz divulgaron los alcahuetes ricardistas. Por eso, y porque la decisión judicial es injusta por donde se la mire, la deuda generada merced a la causa armada políticamente y sostenida con cinismo por esta gestíón será un bumeran para Ricardo Colombi y los periodistas que lo pintan como un Quijote de la moral. Más tarde o más temprano, la sociedad se dará cuenta que todo lo que se hizo fue un intento por cambiar para que nada cambie. El dichoso gatopardismo. Aunque con un agravante: esta vez, las puertas -y los fondos públicos- se abren solamente para aquellos que de antemano pongan su línea editorial como moneda de cambio. Y la Vázquez nunca cayó ni caerá tan bajo, porque su único compromiso es con la gente.

Digital