A pesar de que los rebeldes celebraban el sábado lo que interpretaron como el fin del asedio del ejército, la destruida ciudad portuaria se encuentra ayer nuevamente bajo fuego, mientras cientos de heridos la abandonan por mar.
"La situación es muy peligrosa", declaró el portavoz rebelde Abdelsaman, quien agregó que el Ejército "comenzó a bombardear indiscriminadamente varios edificios del centro la ciudad", según informó la agencia de noticias Europa Press.
A la luz de los acontecimientos, rebeldes citados por Euronews señalaron que en realidad nunca hubo una retirada del ejército, sino fraccionamiento y repliegue de las unidades para ocultarse mejor de los ataques de la OTAN.
Tras dos meses de duros combates, Misurata está prácticamente destrozada.
El objetivo del coronel Kaddafi "es el centro de la ciudad, principalmente la calle Trípoli, y tres áreas residenciales", añadió el vocero insurgente al canal árabe Al Arabiya.
En sólo horas, Kaddafi pasó de perder terreno a mantener y recuperar posiciones, mientras los insurrectos abrieron canales de aprovisionamiento desde Túnez, informó DPA.
El bombardeo de hoy se produjo sólo horas después que el viceministro del Exterior libio, Jaled Kaim, anunciara que tras semanas de duros combates las fuerzas gubernamentales se retiraban de Misurata y dejarían la situación en manos de las tribus locales, para que combatan o negocien.
"Las tribus gestionarán la ciudad junto al pueblo de Misurata, y no el Ejército", había declarado Kaim.
Los fuertes combates dejaron el sábado al menos 25 muertos y 100 heridos, según el periódico Brnieq, de Bengazi.
Combatientes rebeldes, en tanto, señalaron que al menos mil personas murieron en Misurata, el importante enclave rebelde que estuvo asediado durante ocho semanas.
La Cruz Roja debió sacar de Misurata a 500 emigrantes africanos que los combatientes rebeldes libios confundían con mercenarios y se encontraban en serio riesgo, mientras cerca de 3000 refugiados se hacinan en un campamento cerca del puertode la ciudad a la espera de ser tralsladados a Bengazi.
El anuncio del gobierno libio de retirarse de la zona se había producido después de que Estados Unidos comenzara a usar aviones no tripulados para destruir un lanzagranadas del Ejército, que según la OTAN, estaba siendo usado "contra civiles".
La OTAN lleva más de tres semanas en una operación autorizada por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para proteger a la población civil.
El sábado, los aviones de combate de la coalición internacional atacaron varios objetivos en Misurata, donde siete lanzamisiles fueron destruidos, además de tres vehículos de transporte, dos almacenes para automóviles, un búnker, un tanque y un camión, informó hoy la OTAN en Bruselas.
Además, bombardearon una posición de defensa antiaérea en Trípoli y en Sirte, la ciudad natal de Kaddafi, atacaron un búnker, un tanque y varios automóviles.
En total, el sábado las tropas internacionales realizaron 56 operaciones de combate sobre Libia.
El jueves, el presidente estadounidense, Barack Obama, dio luz verde al envío de aviones no tripulados Predator.
Sin embargo, el Consejo Nacional de transición de los rebeldes, con sede en Bengasi, pide más ayuda militar de Estados Unidos, como aviones de combate A-10.
Francia, Reino Unido e Italia enviaron también especialistas militares a los rebeldes.
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